Las siguientes fotos se han tomado el pasado 6 de marzo. Justo ese día después de la propagación de las estelas aumentó la temperatura en el orden de los 10 ºC. Se han reportado algunos casos de cuadros repentinos de alergia en personas cuyo nivel inmunitario está de por sí mermado.


Si alguien piensa que esto son estelas de condensación procedentes de los aviones, debería reconsiderarlo. Para empezar, ¿no es extraño que TANTOS “aviones” sobrevuelen al mismo tiempo un núcleo urbano a una altura tan baja? Sobre todo cuando Aviación Civil lo prohibe. ¿Realmente es lógico pensar que un día concreto es sobrevolado dicho núcleo tantas veces y los días sucesivos no hay ni rastro de los mismos? Es bastante obvio que estos vuelos NO tienen ningún sentido. Si alguien piensa que son aparatos a reacción del ejército debería saber que estos cazas no poseen motores a reacción, y si alguien lo ha vivido, el sonido de uno de estos aparatos a la altura que nos ocupa es ensordecedor. Por lo tanto, la explicación debería ser otra. Últimamente se ha liberado abundante información sobre la tecnología DRON, que encajaría mucho mejor con este tipo de operaciones.



Sólo nos preguntamos cuál puede ser el fin de estas operaciones, que se llevan dando desde hace décadas sistemáticamente. Si es geoingeniería, ¿qué esperan conseguir? ¿Y a qué precio? ¿Debemos contentarnos, agachar la cabeza y seguir asumiendo los efectos desconocidos para nuestra salud que seguro tienen y tendrán estas operaciones? Nuestra salud, nuestro futuro y el de nuestros hijos puede estar en peligro.

¿No creéis que ya es hora de alzar la voz?

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